Esta semana he estado en Milán por trabajo, y anque han sido menos de 24 horas en la ciudad, se han pasado las desdichas en fila india: primero olvido un gorro en el taxi de camino al aeropuerto, después llegamos y mi compañera ha facturado su maleta, con lo cual nos toca esperar media hora... al salir nos damos cuenta de que hay una huelga de taxis galopante y de que Milán Malpensa está a 50 km de la ciudad... bueno, seamos positivos (si no fuera por trabajo no me montaría en un taxi!) así que transporte público, 45 minutos de tren y 6 paradas de metro después llegamos al hotel, rodeado de una niebla espesa que nos quitó las ganas de ver ni Duomos ni galerías ni leches (aparte de que eran como las 10 de la noche y nos moríamos de hambre).
La cena del primer día estuvo bien (un rape a la plancha increíble... ¿cómo puedo echar tanto de menos el pescado aquí?), pero al día siguiente en el sitio donde estábamos me pusieron la peor pizza de todo Italia! De nuevo en metro, cero indicaciones para llegar a los sitios, y todo el mundo a su bola (yo que pensaba, si esto es así y estamos en el norte, ¿Nápoles cómo será?). Al llegar al aeropuerto nos tocó dar como 3 vueltas hasta encontrar el mostrador del check in (¿quien hace los aeropuertos del revés y no lo señaliza?), y me di cuenta de que me había olvidado de nuevo el pijama en el hotel (la próxima vez creo que me salto este paso y pongo la calefacción a tope).
Ah, además mi antiguo compañero de trabajo, milanés de pro, estaba liado JUSTO esa noche y no pudimos vernos...
En fin, que parece que salió todo negativo, pero ni le he cogido inquina a la ciudad ni nada... sólo que tendré que volver cuando no haya huelga ni nada y cuando haga mejor tiempo.
Esta semana me había preparado un risotto para irme poniendo a tono con la situación... y ¿qué mejor que un risotto milanesa, la clásica receta?
Risotto Milanesa
Ingredientes (para una persona con hambre - cantidades orientativas)
- 4 hebras de azafrán (una pizquita)
- 20g de mantequilla
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 diente de ajo pequeño
- 1 cebolla pequeña (o un cuarto si es muy grande) picadita
- 90g de arroz carnaroli (en su defecto, bomba de buena calidad)
- 50ml de vino blanco seco
- 400ml de caldo de verduras hirviendo (en esta parte yo hice "trampa" y puse agua a hervir con medio cubito de concentrado de caldo)
- 20g de parmesano rallado (aunque eso va en gustos)
- sal y pimienta
Lo primero es poner las hebras de azafran con un par de cucharadas de agua hirviendo a remojo.
Derretimos la mitad de la mantequilla y el aceite en una sartén antiadherente y sofreímos a fuego bajo (no como a mí, que enseguida se me doraron) la cebolla y el ajo, hasta que estén de color transparente. Entonces añadimos el arroz y removemos hasta que se impregne de grasa y tome color.
Vertemos la copita de vino sobre el arroz y esperamos a que se evapore, removiendo de vez en cuando.
Después agregamos el caldo de verduras hirviendo cucharón a cucharón, es decir, agregamos uno, y removemos hasta que el arroz lo haya absorbido antes de añadir más líquido.
Poco a poco el arroz se irá hinchando (tarda unos 20 minutos en hacerse) con todo el caldo que le iremos echando, y estará hecho, aunque sin estar ni blando ni pastoso (no hay nada más desagradable que el arroz pasado). Añadimos al final el azafrán con el agua, la mitad del trocito de mantequilla restante y el parmesano rallado. Salpimentamos y removemos un par de minutos más.
Removemos del fuego y dejamos reposar unos minutos y después servimos.
Importante: las cantidades que he puesto son solo para uno porque el risotto no está bueno de un día para otro, es mejor hacer poca cantidad de cada vez y terminarlo de una sentada (y si no os fiaís, probad a dejarlo en un plato, y al día siguiente tendréis un poquito de argamasa para vuestras construcciones ;)
Los arroces no los tenía controlados, de hecho yo era fiel al arroz vaporizado, y cada vez que iba a ver a mi mi familia mi hermana me dejaba de piedra como en dos patadas hacía un risotto (un año de Erasmus en Italia... poco estudiar, pero mucha culturilla general, qué bien le vinieron ;) Así que me compré una buena sartén antiadherente que cuido con mucho mimo, y hago los arroces despacito despacito, removiendo casi todo el tiempo... y así no hay truco que valga. ¡Intentadlo y me contáis!